El hábito del «Doom-scrolling»

Siempre me ha llamado la atención la facilidad que tienen en Estados Unidos (en el idioma inglés, mejor dicho) para resumir frases, como el CD por Compact Disc, o el DVD en lugar del largo Digital Versatil Disc..

Hace poco leí un breve artículo que habla del Doom-scroolling, que si lo tradujéramos literal, sería algo así como «desplazamiento a la condena», aunque los autores lo traducen como «desplazamiento a la perdición».

Como saben, no soy psicólogo, así que tampoco hablo desde un punto de vista experto.

De cualquier manera, este desplazamiento a la perdición tiene que ver con los sesgos.

En mis clases de Análisis de Decisiones, los sesgos son tema de estudio: son juicios previos sobre la situación que se te presenta o sobre vos mismo.

Y estos sesgos, literalmente, pueden sesgarte en tu diagnóstico por lo que te pueden llevar a tomar una inadecuada decisión.

Sesgo negativo

Pues entre tantos sesgos está el sesgo negativo o de negatividad, que nos lleva a observar primero las partes negativas de las situaciones.

Muy relacionado está el sesgo doom-scrolling, pues tiene que ver con el empecinamiento en buscar noticias negativas.

Siempre he querido escribir en este blog, cosas positivas, pues en general las noticias que leemos en los periódicos tienden a ser negativas.

Quizá uno de los éxitos de las redes sociales es que uno publica allí cosas positivas, con fotos bonitas y gente sonriente, que no son noticia en los periódicos. (Aunque las redes también pueden ser fuente de malas noticias).

Mientras escribía esto recordé que en mi época de niño, en los periódicos de El Salvador, publicaban noticias de celebraciones de cumpleaños y primeras comuniones, además de los matrimonios.

Eran noticias bonitas y buenas, simpáticas.

Ahora tenemos este peligro a «la tendencia a seguir navegando o desplazándose por las malas noticias, a pesar de que esas noticias son tristes, desalentadoras o deprimentes» cfr Merriam-Webster.

Hábito quizá generado por la pandemia y que tenderá a quedarse.

Al poco tiempo de haber empezado la pandemia decidí no leer ninguna otra noticia relacionada con el Covid-19.

Ya tenía gente que me lo comentara; no quería sufrir directamente con ese tema.

Lo mismo decidí cuando empezó la guerra de Rusia-Ucrania: no he leído ninguna noticia al respecto.

He escuchado y rezado, nada más.

Consecuencias

El doomscrolling te puede hacer daño en tu carácter, en tu forma de ver la vida.

A veces quizá conviene dejar de ver noticias o redes sociales.

Suficientes problemas y sufrimientos tiene la vida como para andar cargando los de los demás.

Que tampoco implica una situación de olvido de los demás y de sus preocupaciones.

Cuando me topo con estos temas, me recuerdo mucho de aquello del círculo de influencia y el círculo de preocupación.

Con el sesgo negativo y con el sesgo del desplazamiento a la perdición, tendemos a ampliar nuestro círculo de preocupación, sobre algo que no tenemos directamente influencia.

Las personas podemos rezar (orar) por aquellas situaciones, pero quizá no podemos hacer nada más.

Pero si hemos ampliado ese círculo de preocupación, entonces ha subido el stress, el cortisol y terminas cayendo en enojos, molestias, depresión, tristeza, innecesarios.

Ahora que está de moda el ayuno intermitente, quizá deberíamos hacer ayuno intermitente también de celulares y redes sociales.

El artículo que mencioné arriba va dando algunas recomendaciones para gestionar mejor el desplazamiento a la perdición.

Cinco recomendaciones

Da cinco:

  • Elige cuánto tiempo vas a invertir en consumir noticias.

En noticias y en las redes… quizá dedicamos mucho tiempo a estar pendientes de la última noticia de alguien.

O como pasa en deportes, saber en qué set y game va un partido de tenis.

  • Ten en cuenta el sesgo de confirmación al elegir qué consumir.

Todos tendemos a confirmar nuestras opiniones o decisiones con la información que nos llega posteriormente.

Esto es el sesgo de confirmación.

A veces -quizá no siempre- conviene saber quién toca la campana y escuchar la otra campana.

  • Comprobar la fuente: ojo con las fake news, o las fotos falsas, etc.

Tengo un amigo que con alguna frecuencia me cuenta noticias que, de entrada, parecen falsas. Y la mayor parte de las veces, son noticias falsas, que él cree.

Casi siempre su fuente son conversaciones de un chat de amigos…a los que les sigue creyendo todo lo que envían.

  • Recuerda que las cosas no son siempre en blanco o negro.

En una conferencia que doy unas 10 veces al año, tengo una frase de Amos Tversky que dice más o menos así: «El ser humano se comporta de manera determinística en un universo probabilístico».

Y así sucede, las cosas o las personas no son blancas o negras, buenas o malas, sino que entre el blanco y el negro hay una gran variedad de grises.

Aun la persona más mala no deja de tener cosas buenas.. y los mismo con los buenos, no son perfectamente buenos.

  • Estar sesgado hacia lo positivo.

El vaso está medio lleno o medio vacío, según como lo queramos ver.

Siempre hay que ir por el sesgo positivo.

Buenas recomendaciones.