Avaricia y Codicia

Desde hace unos cuantos años he ido tratando de entender la distinción entre avaricia y codicia.

A veces la definición de avaricia incluye el concepto de codicia.

Pero realmente son dos cosas distintas.

Y llevaba varios meses tratando de encontrar una estructura para poder esquematizar la relación entre la avaricia y la codicia.

Es uno de los defectos de mi formación de base matemática. Ni modo.

Hasta que llegó el momento en el que decidí que tendría que explicar los dos conceptos de manera separada.

Aprovecho también esta época post navideña para escribir un poco más largo.

Y como me dijo «mi beta-frontón» Talío, «me tomo esta semana para reflexiones de mi año y visualizar el próximo».

Así que hasta puede ser útil para quien está en ese proceso de reflexión serio sobre qué hará el próximo año.

In medio virtus

Decían los antiguos que in medio virtus, que la virtud, es algo intermedio entre el déficit (el defecto) y el superávit (exceso).

Al defecto y al exceso les llamaban vicio.

Así que hay doble vicio por cada virtud (en términos generales).

El hecho que la virtud esté entre dos defectos no nos debe llevar a pensar que la virtud es algo mediocre.

Pues no es así.

La virtud pone orden en nuestra vida.

O, mejor dicho, las virtudes (plural) ponen orden en nuestras vidas.

Dos vicios

De hecho, los dos vicios que he puesto más arriba son definidos en función del desorden que provocan.

La avaricia y la codicia están muy estrechamente unidas.

No se identifican plenamente.

Se puede ser avaro sin ser codicioso.

Se puede ser codicioso sin ser avaro.

Avaricia

La avaricia es un afán desmedido por adquirir y poseer riquezas para atesorarlas.

De alguna forma esta definición de avaricia incluye a la codicia, aunque el énfasis de la avaricia está en el atesoramiento.

Avaro es Rico Mac Pato. Lo que quiere es tener, poseer, atesorar.

Es quien no usa sus recursos porque no si los uso, se gastarán.

No uso algo porque si lo uso no lo podré usar en el futuro.

Así pasa que muchos avaros mueren en la lipidia teniendo millones a su disposición.

Se vive en la pobreza por miedo a la pobreza.

Es la máxima paradoja.

Se abandona el presente por miedo a que en el futuro falte algo.

El avaro es el tacaño.

El que no gasta en sí ni da a los demás.

Pisirico es una bella palabra salvadoreña para referirse al tacaño.

El avaro es egoísta, además.

Pienso que ahora es más difícil ser avaro millonario.

¿Por qué?

Porque existe más educación empresarial y de sucesión hereditaria.

Digo que es más difícil, pero siempre te encontrás con pisiricos, que sólo buscan mantener su dinero para tenerlo.

Aunque podemos existir avaros con poco dinero.

En fin, es un vicio que tradicionalmente ha sido puesto como un pecado capital.

Por lo que su importancia ha de tener.

Codicia

Mi preocupación, por otro lado, la llevo más encaminada a que debemos cuidarnos más de la codicia.

La codicia es un afán excesivo de riquezas.

El codicioso no busca necesariamente la riqueza para atesorarla.

Puede ser perfectamente un codicioso botarata

O puede ser un codicio avaro.

No todo afán de riqueza es codicia. Sólo el afán desordenado.

El trabajo sirve -entre otras cosas- para conseguir riqueza; para crear riqueza.

El trabajo sirve para buscar los medios necesarios para atender las necesidades elementales de nuestra familia.

Y también para atender algunas necesidades no elementales.

El codicioso va más allá, pues lo que le mueve es la posesión de riqueza.

Es un desordenado.

A veces me he preguntado si el vicio de la ludopatía no es una manifestación de codicia.

O las apuestas. La lotería. Los juegos donde se apuesta.

Quizá por eso la lotería en casi todos los países tiene un fin benéfico.

Para darnos una razón de comprarla sin pensar en la cantidad de dinero que vamos a ganar, el dinero que deseo con toda el alma, que codicio.

La codicia puede tener muy malas consecuencias para algunas personas.

Centrarse preponderantemente en el dinero nos dificulta o impide conseguir bienes mucho más grandes como la amistad, la familia, descubrir la belleza, el gozo en las cosas sencillas, etc.

La codicia y la avaricia están teñidos de tristeza.

Generosidad

Considero que la virtud de la generosidad es un buen remedio para la avaricia.

Muchos hemos experimentado la realidad de aquellas palabras del Maestro de Nazareth: “hay más alegría en dar que en recibir”.

Dar, repartir, entregar, regalar, donar, ser caritativos, dar limosna, apoyar fundaciones, ser altruista, pertenecer a un club de servicio social, pueden ser algunas manifestaciones de generosidad.

Y puede ayudarnos a dejar la avaricia.

Ah, y no acumular cosas. Las cosas que ya no usamos, repartirlas, regalarlas o lo que sea.

Desprendimiento

Junto a la generosidad, la otra virtud que podría ayudar para evitar la codicia y la avaricia, es el desprendimiento.

No apegarnos a las cosas.

Apegarnos es muy fácil.  Es difícil distinguir entre cuidar una cosa que tenemos, de estar apegado a ella.

Conforme pasan los años, las cosas empiezan a ser menos importantes.

Como puse en un artículo hace algún tiempo, “las cosas más importantes de la vida no son cosas”.

Al final nos desprenderemos de todo.

“A la tarde te examinarán en el amor”, como diría don Juan de Yepes.

Servicio y Alegría

Siempre me ha parecido el servicio una gran herramienta para adquirir muchas virtudes.

Te saca del egoísmo, de la soberbia, de la vanidad, de la codicia, de la avaricia, etc.

Dios premia siempre las buenas acciones que hacemos.

A veces vemos los premios; en otras ocasiones, nos premia sin que podamos ver el premio.

Pero darse a los demás, servir a los demás, Dios lo premia con una virtud maravillosa, que tiene mala prensa: la humildad.

Y junto a la humildad nos aparece la alegría.

El apegado, el codicioso, el avaro, no es feliz nunca.

Como puse arriba: La codicia y la avaricia están teñidos de tristeza.

La seguridad que da la avaricia aparenta felicidad. Es un sucedáneo de la felicidad.

La ilusión alegre que acompaña a la codicia también termina siendo una alegría sin sustancia.

Leí un párrafo recientemente con frases concatenadas.

La última de las frases decía así: “el fruto del servicio es la paz”. Y la paz siempre viene con la alegría. Son hermanitas.

Colofón

Quiero escribir algunos posts sobre el libro El camino de la pervivencia de mi buen amigo Víctor Gordoa.

Mientras logro escribir, me gustaría poner algunas frases que me encontré al inicio de su libro que tienen que ver con los conceptos vertidos en este post.

No pidas sin antes haber dado”.

De hecho, hasta el verbo tener cambia por sí solo su significado. Este verbo significa ‘asir o mantener asido algo, poseer’; por lo tanto, lleva implícita la generación de un ego dependiente y vanidoso, así que, si haces del tener un estado de vida, te arriesgarás a que la codicia o su prima hermana, la avaricia, hagan presa de ti. Estas primas te llevarán primero a querer poseer algo, después a querer tener más y más, y por último a atesorarlo. Al principio andar con ellas te satisfará, su compañía te será agradable con justificada razón, (…) y este es un anzuelo difícil de resistir”.

…que hay seres que son tan pobres que lo único que tienen es dinero”.

El mejor sentido que le encuentro a la posesión de riqueza y poder, sin importar su cuantía, está en relación con su aplicación constructiva. Mi punto de vista es ahora más claro y tiene dos vertientes: por un lado, compartir lo que ganas y, por el otro, ayudar a los demás. Ambos caminos pueden convertirse en fuente de felicidad tanto para quien recibe, como para quien da, y como la vida se trata de ser feliz, vale la pena considerarlo”.

PS1

Mientras terminaba de revisar este post, me recordé que tenía unas noticias que iba a usar para escribir este post… y que mi memoria no me lo recordó hasta ahora.

Como era una referencia a un artículo de un períodico, pensé mejor ponerlo aquí como un Post Scriptum para quien tenga ilusión de ver cómo se puede malgastar el dinero.

Habla de un plato de ñoquis de 4,500 Euros… y de varias otras extravangias de los súper ricos.

No necesariamente son codiciosos, pero quizá sí se podría incluir en el rubro de botaratas.

Aquí te dejo el link.